Si es rico que sea bonito

La comida entra por los ojos. De la carta a la mesa y antes de entrar en el paladar los ojos nos predisponen para nuestro festín. Un plato bonito es tan importante como su contenido por eso en DELIC llevan 17 años cuidando sus vajillas con auténtico mimo. De todos los rincones del mundo, ecléctica y muy colorida completa a la perfección la filosofía de DELIC: si es rico que sea bonito.