La vida es mejor con flores

 

Me gustan las flores, me gustan las plantas. Alegran mi vida y hacen hogar.

Empecé a tenerlas en mis balcones de la Plaza de los carros, en los 90. Muchas murieron, hasta que fui aprendiendo a cuidarlas y a saber cuáles necesitaban sol y cuáles sombra; cuáles más agua y cuáles menos. Y como en todo, y más si eres autodidacta como yo, se necesita paciencia y práctica. Así he conseguido mi ” Colección de profesiones”.

Después, continué adquiriendo conocimientos sobre ellas, en el jardín de Madremanya, sintiendo el placer de verlas crecer. Pero donde más he aprendido ha sido en mi casa del Escorial, en sus terrazas y en mi pequeño jardín.
Para mí ya no hay primavera ni verano sin el placer de regarlas, quitarles las hojas muertas, contemplarlas y mimarlas.

A diferencia de algunas amigas, que lo encuentran un asesinato, a mí, no sólo me gustan las flores en la tierra, también me gusta mezclarlas en ramos, que colocó en rincones especiales tanto en mi casa como en DELIC. Y decoro con ellas algunas tartas, como las que habréis podido ver en el post del pasado jueves.

La profesión de florista, es para mí, una de las profesiones más bonitas que existen, en la que además de hacer felices a los que reciben tus ramos, también lo eres tu mientras los arreglas.

También disfruto mucho fotografiándolas. Aquí os dejo algunos ejemplos

Elena

Más en instagram